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Hace ocho días predicamos sobre
el pecado y sus consecuencias. Hoy en día queremos entrar en
un mensaje más, en este hilo que veníamos, hermanos, manifestando
aquí en los cultos. Y hoy nos toca un mensaje importante,
hermanos, que lleva por título la necesidad absoluta de la manifestación
de la ley divina en la predicación del evangelio. La necesidad absoluta
de la manifestación de la ley divina en la predicación del
evangelio. Ahora para muchos eso es un choque
porque hermanos el evangelio El Evangelio, el mensaje de la
redención, la muerte, la resurrección de Cristo, es el que salva. Hermanos, dicen unos, y no la
ley. Entonces, ¿por qué hay necesidad,
y una necesidad absoluta, que la ley sea manifestada? Hermanos, es buena pregunta y
se tiene que contestar entre nosotros y espero que a lo largo
de este mensaje que Dios nos haga entender la importancia
de la manifestación de la ley divina en la predicación del
Evangelio. En caso que no se han fijado,
hermanos, la Biblia no comienza con Mateo, Marcos, Lucas y Juan. No comienza con el nacimiento
de Jesús. No comienza con los milagros,
las enseñanzas, las parábolas, con la manifestación de la muerte
dolorosa, la muerte vicaria, la muerte sustitutiva, La muerte y la resurrección de
Cristo y su ascensión. Hermanos, pasaron miles de años. Ahora para que ya ustedes acomoden
la verdad de la palabra de Dios, desde la creación hasta el nacimiento
de Cristo pasaron cuatro mil años. Hermanos, desde la muerte, la
vida de Cristo hasta el tiempo presente han pasado aproximadamente
dos mil años. entonces tenemos que reconocer
hermano cuatro mil años antes que Dios le agradara a Dios darnos
el Evangelio en su plenitud no en forma de sombra, no en forma de símbolos y cosas representativas
Dios hermano este guardó, retuvo el evangelio en su plenitud cuatro
mil años y durante ese cuatro mil años dejó, por la mayor parte
de ese tiempo dejó que el pueblo viviera estrictamente bajo la
ley hermanos Dios es sabio en todo lo que hace y Dios hizo
las cosas a propósito mucha la predicación hoy en día,
se olvida de la sabiduría, se olvida de todo la obra preparativa,
la obra de preparación realizada por Dios en el Antiguo Testamento
y los predicadores modernos nada más quieren entrar en la predicación
del Evangelio. Y hermanos, yo estoy 110% a favor
de la predicación del Evangelio. Pero no debemos, hermanos, olvidar
que el Evangelio fue manifestado en un contexto, hermano, en un
contexto establecido, puesto por Dios. Vemos en realidad, hermanos,
que la ley fue usada por Dios durante este todo el tiempo antes
que Cristo fuese manifestado en forma de preparar los corazones
una nación y luego al mundo para la revelación del Evangelio de
nuestro Dios. Hermanos, tenemos dos textos
bíblicos en esta mañana. les invito a que me acompañen,
vamos a buscar los los dos textos, vamos a leerlos hermano y vamos
a tratar de entender la necesidad absoluta de la manifestación
de la ley divina en la predicación del evangelio Gálatas capítulo
tres versículo número diecinueve dice la palabra de Dios entonces
para qué sirve la ley. Ahora, obviamente hermano, la
pregunta fue hecha por causa de lo que Pablo venía manifestando,
que el hombre no es salvo por la ley, el hombre no es justificado
por la ley, el hombre no puede ser perfeccionado por la ley,
el hombre habiendo comenzado por fe tiene que terminar su
carrera cristiana también por fe. Entonces, anticipando la
pregunta, la inquietud de los oyentes de este mensaje, el Espíritu
Santo mediante el apóstol Pablo pregunta, entonces, ¿para qué
sirve la ley? Fue añadida a causa de las transgresiones,
hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa,
y fue ordenada por medio de ángeles en mano de un mediador. Y el
mediador no lo es de uno solo, pero Dios es uno. Luego, la ley
es contraria a las promesas de Dios en ninguna manera, porque
si la ley dada pudiera vivificar pudiera dar vida, pudiera salvar. Si la ley dada pudiera vivificar
la justicia, fuera verdaderamente por la ley. Mas la Escritura
lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por
la fe en Jesucristo, fuese dada a los creyentes. Pero antes que
viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para
aquella fe que iba a ser revelada. De manera que la ley ha sido
nuestro hallo para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos
justificados por la fe. Pero venida la fe, ya no estamos
bajo ello." Vayamos a otro pasaje, hermanos, Romanos, capítulo siete,
Romanos, capítulo siete, versículo siete, siete, siete,
La Episodio de San Pablo de los Romanos, capítulo 7, 7 al 14.
Vamos a leerlo. Hermanos, yo en voz alta, que
me sigan ahí en su propia Biblia. Romanos 7, 7 al 14. ¿Qué diremos,
pues? ¿La ley es pecado? ¡En ninguna
manera! Pero yo no conocí el pecado,
sino por la ley. porque tampoco conociera la codicia,
si la ley no dijera, no codiciarás. Mas el pecado, tomando ocasión
por el mandamiento, produjo en mí toda codicia, porque sin la
ley el pecado está muerto. Y yo sin la ley viví en un tiempo. Pero venido el mandamiento, el
pecado revivió, y yo morí. Y ayer que el mismo mandamiento
que era para vida, a mí me resultó para muerte. Porque el pecado
tomando ocasión por el mandamiento me engañó y por él me mató. de
manera que la ley a la verdad es sante, el mandamiento es santo,
justo y bueno. Luego lo que es bueno vino a
ser muerte para mí en ninguna manera, sino que el pecado, para
mostrarse pecado, produjo en mí la muerte por medio de lo
que es bueno, a fin de que por el mandamiento el pecado llegase
a ser sobremanera pecaminoso. Porque sabemos que la ley es
espiritual, más yo soy carnal, vendido al pecado." En este estudio, hermano, enseñaremos
de la ley divina. La ley de Dios dada a Moisés
a los judíos consiste de más de seiscientos mandamientos diseñados
para revelar el carácter de Dios y gobernar ordenadamente Su creación. La ley dada por nuestro Creador
es para nuestro bien. Como lo dicen de otronomio capítulo
10, versículo 13, que guardes los mandamientos de Jehová y
sus estatutos que yo te prescribo hoy para que tengas prosperidad. También en Deuteronomio 6, 24,
leemos, Y nos mandó Jehová que cumplamos todos estos estatutos,
y que temamos a Jehová nuestro Dios, para que nos vaya bien
todos los días. De los más de 600 mandamientos
de la ley, todos fueron resumidos en el decálogo comúnmente conocido
como los 10 mandamientos entonces los más de 600 fueron resumidos
en 10 y luego los 10 mandamientos fueron resumidos en dos por nuestro
Señor Jesucristo en el Nuevo Testamento cuando le hicieron
la pregunta, Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? Vayamos al Nuevo Testamento por
Mateo, Mateo capítulo 22, vamos a verlo, versículo 36, voy a
comenzar el versículo 34, entonces los fariseos oyendo que había
hecho callar a los saduceos se juntaron a una y uno de ellos
intérprete de la ley preguntó por tentarle diciendo maestro
¿cuál es el gran mandamiento de la ley? ahora de los seiscientos
y tantos mandamientos ¿cuál es el más importante? ¿al cual debo
yo hacer más este caso? ¿Cuál es el primordial entre
todos los seiscientos? Y esperando una respuesta, habiéndole
tentado, dice el Nuestro Señor, versículo 37, amarás al Señor
tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento,
y el segundo es semejante. Amarás a tu prójimo como a ti
mismo. De estos dos mandamientos depende
toda la ley y los profetas. Entonces, con esta respuesta,
hermanos, el Señor Jesucristo toma todos los más de seiscientos
mandamientos y los reduce a dos. De todos los diez mandamientos
los reduce a dos. Amarás a Jehová al Señor tu Dios con todo tu
corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todas tus
fuerzas, y el segundo, amarás a tu prójimo como a ti mismo. Ahora vamos a ampliar esas enseñanzas
próximamente. Hermanos, lo que necesitamos
entender es que la ley es útil y necesaria hoy en día, porque
tiene un propósito divino para nosotros en los días de la predicación
del Evangelio a todas las naciones. El hermano famoso conocido como
el Príncipe de los Pastores, el hermano C. H. Carlos Charles
Haddon Spurgeon, compartía este sentir cuando él manifestó lo
siguiente, yo estoy aquí citando, entre cobillas, no creo que ninguno
predica el Evangelio sin predicar la ley. Minimizar la ley es atenuar
la luz por la cual el hombre percibe su culpabilidad. Esto es una gran pérdida para
el pecador en lugar de ser ganancia, porque reduce la probabilidad
de su convicción y conversión. Yo digo que le ha deprivado al
Evangelio su arma más poderosa y capaz de dejar a un lado la
ley. Se le ha removido su hallo, cuyo
deber es llevar a los hombres a Cristo. La gracia nunca será
recibida hasta que los pecadores tiemblen ante la ley justa y
santa. Por lo tanto, la ley sirve un
propósito extremadamente necesario, y no debe ser quitado de su debido
lugar. Entonces, hermano, aquí Spurgeon
está confirmando lo que yo les estoy manifestando. No somos
salvos por la ley, somos salvos por Cristo. Pero es la ley que
prepara y hace la obra en nuestros corazones, que nos hace sentir
nuestra necesidad del Salvador. Y por lo tanto, Se debe predicar,
dice él, el Evangelio. No creo que ninguno predica el
Evangelio sin predicar la ley. Entonces, hermanos, antes de
entrar en la mera enseñanza del día de hoy, sí quiero mostrarle
un texto más y agregar aquí una advertencia. Vayamos, por favor. Primera Timoteo, capítulo uno, Y mi advertencia es ésta, hermanos,
no toda manifestación de la ley es buena. No toda manifestación
de la ley es correcta. No toda manifestación de la ley
es legítima, hermanos, es válida, es legítima. ahora la Biblia
aquí nos advierte de aquellos que usen la ley en una manera
torcida en una manera no establecida por Dios y debemos tener mucho
cuidado hermanos porque hay muchos hoy en día que si predican la
ley pero su La finalidad de la predicación de la ley es para
que el hombre halle su justicia, la justicia por la cual quiere
acercarse a Dios mediante ella. Y la Biblia dice, si la justicia
fuese por la ley, entonces, ¿por qué vino a morir Cristo? 1 Timoteo capítulo 1 Versículo número 5. Pues el propósito
de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio y de
buena conciencia de fe no fingida, de las cuales cosas, desviándose
algunos, se apartaron a una vana palabrería, queriendo ser doctores
de la ley, sin entender ni lo que hablen ni lo que afirmen.
Entonces hay que tener cuidado hermano, estamos estudiando el
libro de Judas, verdad, el libro de los que se han introducido
secretamente, este, este, encubiertamente hermano, enseñando cosas falsas
para perturbar, para perjudicar, para ya persuadir que ya nuestra
fe y confianza no sea exclusiva en la persona de Cristo. pero
dice el Espíritu Santo mediante el apóstol Pablo dice este queriendo
ser doctora de la ley sin entender ni lo que hablan ni lo que afirmen
versículo 8 pero nosotros pero sabemos que la ley es buena mira
lo que dice si uno la usa legítimamente entonces hermano la Biblia aprueba
que la ley sea manifestada en la predicación del Evangelio
siempre y cuando su uso sea legítimo, correcto, conforme al propósito
de Dios. ¿Se entiende? Hermanos, no estamos
tomando libertades aquí con la ley que no nos corresponde. Estamos ya, hermanos, aplicando,
viendo, la ley debe usarse, la ley debe enseñarse, la ley debe
predicarse, la ley debe explicarse, la ley debe exponerse. Hermanos, la ley es útil, la
ley es buena, y es buena si uno la usa legítimamente, en la forma
y para las metas determinadas por Jehová Dios. ¿Sí? Bien, hermanos, habiendo dicho
esto, vamos a entrar en esta enseñanza de la necesidad absoluta
de la manifestación de la ley divina. en la predicación del
evangelio. Vamos a orar y vamos a entrar.
Glorioso Padre, bendito sea tu nombre por los siglos de los
siglos. Gracias por el privilegio, Señor, de abrir tu santa palabra,
estudiar y escondriñarla. Pero Padre, confesamos, Señor,
nuestra capacidad humana no es suficiente. Padre, necesitamos
ser instruidos, enseñados por el Santo Espíritu de Dios. Oh
Padre, que Tú, Señor, nos concedes oídos para oír, que nos concedes
entendimientos para reistevir a entender a atesorar Tu santa
palabra. Concédenos gracias, Señor. no
solamente para ponernos de acuerdo, Señor, pero que nuestra vida,
Señor, manifieste una transformación, una conversión, un arrepentimiento,
un alejamiento, Señor, de lo desagradable delante de tus ojos,
y que podamos, Señor. vivir en obediencia, vivir conforme
a la luz de tu santa voluntad revelada en la Palabra de Dios.
Sanctifica esta hora, Señor, para la gloria de tu nombre,
para la edificación de mis hermanos y hermanas en Cristo, y, Señor,
para la conversión sana, genuina, verdadera, divina, Señor de todos
mis oyentes, Señor. Gracias por encargarme, Señor,
esta responsabilidad. Señor, ayúdame, este, cumplir,
Señor, hacer Tu voluntad, manifestar Tu Palabra con poder de lo alto,
con claridad de pensamiento, que mis palabras, Señor, no caigan
al suelo, pero que hayan cupos, Señor, en el corazón de cada
uno de los presentes. Gracias por cada niño, cada niña,
cada adolescente, este joven, jovencita, Señor, cada adulto.
Padre, este, ayúdanos, Señor, este, este, a estar en Tu presencia,
oír Tu voz, Señor. Y Padre, ya, tomar decisiones
en nuestra vida, conforme, Señor, la obra de Tu Santo Espíritu.
Muchas gracias. Te damos por todo de antemano.
En el nombre de Cristo Jesús. Amén. Entonces, lo que queremos
manifestar aquí, hermanos, es la naturaleza de la ley. Hay
que ver la naturaleza de la ley de Dios, hermanos. Y no vamos
a demorarnos aquí, hermano, pero vamos a buscar Romanos capítulo
7. Romanos capítulo 7. Romanos capítulo 7 hermanos versículo
número 12 y lo primero que vamos a ver aquí la ley es santa ahora
si la ley es santa hermanos entonces desde luego va a haber un conflicto
con lo no santo lo impío, lo sucio, lo chueco lo injusto dice
la palabra Dios dice hermanos el versículo 12 de manera que
la ley a la verdad es santa enseguida vemos que no solamente es santa
pero también es justa y buena y el mandamiento santo justo
Y bueno, versículo 14 dice, sabemos que la ley es espiritual, hermanos,
es espiritual. Vayamos a Salmo 19, Salmo 19,
versículo 7 y veremos aquí, hermanos, que la ley también es perfecta.
Salmo 19, versículo 7, la ley de Jehová es perfecta. que convierte el alma el testimonio
de Jehová es fiel que hace sabio al sencillo versículo 8 vemos
que la ley es recta dice versículo 8 los mandamientos de Jehová
son rectos que alegran el corazón vemos en el versículo 8 también
hermano que es este... es puro, la ley es pura, el precepto
de Jehová es puro, que alumbra los ojos. Entonces hermanos,
entonces resumimos aquí rápidamente, la ley es santa, la ley es justa,
la ley es buena, la ley es espiritual, la ley es perfecta, la ley es
recta, y la ley es pura. Entonces, hermano, desde luego
vemos que va a haber una incongruencia con la vida humana. No hay uno
que sea santo, no hay uno que sea perfecto. Pues hace años
yo conocí al perfecto, un maestro en la escuela, ¿verdad? ¿Se acuerdan
de él? Ustedes que tienen años aquí,
conocí al perfecto. Pero finalmente después de reunirme
con él me di cuenta que no era perfecto. Sí tenía sus pecados,
sus defectos. Pero en realidad la ley es santa,
justa, buena, espiritual, perfecta, recta, pura y por lo tanto hermanos
la ley tiene un propósito divino y necesitamos entender eso. La ley no nos agrada, la ley
no nos este complace la ley ya este no nos felicita la ley ya
no nos aprueba hermano porque la ley su naturaleza es santa
justa buena espiritual perfecta recta y pura entonces hermanos
lo que necesitamos tener un concepto de la naturaleza de la ley divina
ahora vamos a ver enseguida hermanos vamos a ver enseguida es lo que la ley no puede hacer. Obviamente, hermanos, hay cosas
que la ley no puede hacer. La ley no fue facultada, embestida
por Dios con ciertos poderes. Y muchas veces, hermanos, no
entendemos eso. Pensamos por habernos dado una
perfecta ley, una ley santa, una ley buena, una ley justa,
una ley recta, una ley pura, que la ley todo lo puede, pero
la ley no todo puede. Entonces necesitamos entender,
hermanos, lo que la ley divina no puede hacer. Ahora vamos a ver unos puntos
aquí. Número uno, hermano, lo que la ley no puede hacer, la
ley no puede contribuir absolutamente nada a la justificación del pecador. La ley divina no puede contribuir
absolutamente nada a la justificación del pecador. Hermanos, la ley
no nos hace justos. La ley no nos hace aceptables
delante de Dios. La ley, hermanos, no nos puede
Este perdonar no nos puede lavar, no nos puede limpiar. La ley
no puede contribuir absolutamente nada a la justificación del pecador. Ahora, busquemos unos textos
bíblicos, hermanos. Gálatas capítulo 3. Gálatas capítulo
3. 10. Porque todos los que dependen
de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito
está maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas
escritas en el libro de la ley para hacerlas. Y que por la ley
ninguno se justifica para con Dios es evidente porque el justo por la fe, no
por la ley, el justo por la fe vivirá. Entonces aquí hermano,
la Biblia dice que ya malditos están toditos los que no permanecieron
en todas las cosas escritas en el libro de la ley para hacerlas.
Tal vez, estoy seguro que unos han escuchado ese ejemplo, ese
testimonio. Pero hace años, hermano, en la
providencia de Dios, aproximadamente en el año 99, 98, 99, no me acuerdo
perfectamente bien. 98, yo creo. Este, final del
98, principio del 99, Dios abrió la puerta para que yo fuera a
Asia y fuera con la intención de participar en tres eventos
diferentes. El primer evento, llegamos a
Tailandia. volamos yo creo que de San Antonio,
llegamos a Los Ángeles, a Japón, a Bangkok, Tailandia, para participar
en un evento de los un evento deportivo, unos Juegos Olímpicos,
pero solamente de Asia, entre los países asiáticos, y ahí habría
varias personas, tanto atletas, como entrenadores, como las familias,
como otros paisanos de ellos, hermanos, en países cerrados
tradicionalmente la obra misionera. Y nosotros con los preparativos
necesarios llevamos el Evangelio en más de 30 idiomas y allí íbamos
buscando cada grupo, cada país, hasta a veces varios grupos dentro
de los mismos países para ya entregarles una porción de la
Palabra de Dios. y estábamos orando que Dios abriera
este corazón de los oyentes, los recipientes de la palabra
de Dios y que el Evangelio fuera introducido en estos países cerrados
tradicionalmente al Evangelio mayormente por el islamismo,
la religión musulmana. Entonces, hermanos, estuvimos
allí una semana y de allí salí con
el hermano Josué Rogers, un hermano que tiene padres misioneros primero
en el país de Brasil, luego en Paraguay. El hermano, no me acuerdo
bien si nació en Brasil o en Paraguay, pero aprendió el portugués,
aprendió el español, en sus años de adolescencia sus
padres se cambiaron y fueron al país de Albania ahí en Europa,
un país librado de Rusia, de la Unión Soviética y sus padres
trabajaron ahí varios años antes que fueron expuestos por el gobierno
y luego sus padres llegaron a servir en el país de Mozambique, África,
que es un país de habla portugués. Entonces el hermano ya tenía
veintitantos años y estaba tratando de discernir la voluntad de Dios
y el hermano quería ir y espiar a hacer un viaje como los dos
se hicieron a la tierra prometida antes que el pueblo entrara entonces
yo claro yo me ofrecí siempre he tenido este este este este
muchas ganas en mi corazón que el evangelio se predique en indonesia
este durante años este oré todos los días por indonesia y este
este era estudiante de su cultura su idioma son más de trece mil
islas Y en estas islas, hermano, hay
muchos grupos indígenas, hay más de 700 dialectos diferentes. Hay muchos que no se entienden.
Entonces, el hermano y yo entramos, íbamos a espiar, íbamos a entrar,
íbamos a introducir 10,000 porciones de la Palabra de Dios en el país
en nuestras maletas. un trabajo retoso, pero íbamos
a entrar por la capital de Jakarta, cuando no se pudo, o cuando ya
discernimos por el consejo de otro que iba a ser muy difícil
entrar en la capital ya por el islamismo allá, el fanatismo,
nos recomendó que consideráramos entrando por la isla que se llama
Bali. Bali es una isla hindúe, es una
isla muy muy diferente de todas las demás. Es una isla de mucho
turismo, tanto de Europa, tanto de Australia, también de los
continentes de América, pero mayormente del otro lado. Pero
es un lugar hermoso, la verdad, humanamente hablando. Entonces, después de un tiempo
de orar, percibimos que Dios quería que nosotros entráramos por Bali, y el aeropuerto queda
fuera de la capital que se llama Denpasar. Entonces entramos allí, en la aduana, pues nos separamos
en la aduana, yo pasé sin problema, una revisión breve ya, y Jorge
ni checaron mis maletas si me acuerdo bien, pero el hermano
ya lo detuvieron. y abriendo sus maletas encontraron
ahí un montón de la porción de la Palabra de Dios. Hasta la
fecha no entiendo por qué, pero yo estaba afuera y el hermano
me llamó por teléfono y dice, hermano aquí tengo un problema,
me quieren cobrar 93 dólares para introducir estas etiquetas
en el país. Pues según ellos no eran porciones
de la Biblia, sino etiquetas. Entonces, pues yo le dije, hermano,
págalo, págalo ya. Si nada más nos salen $93 para
introducir $10,000, adelante, vale la pena. Entonces, el hermano
ya pagó lo necesario. Entramos ahí gozosamente. No es fácil cruzar la frontera
ninguna así. Pero gracias a Dios fuimos a
Denpasar, buscamos un alojamiento muy económico. Nos dimos cuenta
llegando que la mejor manera para hacer contacto con el pueblo,
conocer el país y ver al pueblo y evangelizar era rentar una
moto. La moto costaba con su casco
50 pesos diarios. Se nos hizo muy económico para
movernos todo el día. Entonces, él rentó uno, yo renté
uno, y nosotros ya empezamos a dar huelga por toda la isla
de Bale. Es una isla ya, lo hicimos en
un día y media. y nosotros tomábamos cada sendita,
cada camino de terracería íbamos ya entregando estas porciones
de la Palabra de Dios y estudiando, conociendo el pueblo nuestra
petición antes de salir que Dios en su providencia nos permitiera
ver una boda y un funeral yo creo que ahí es donde se entiende
mucho de un pueblo como el pueblo se goza en el día de boda y como
el pueblo se entristece en la muerte y este en el primer día
gracias a Dios saliendo este este fuimos invitados invitados
especiales a una boda este ustedes se hubieran maravillado a toda
la las formalidades, la hermosura,
la tradición que se hace entre este tipo de pueblo. Ahí estábamos
y nos invitaron a comer, entonces el Señor provió nuestras necesidades
y después de la comida nos despedimos y seguimos el camino. Y ahí íbamos
los pueblos y todo, hermano, repartiendo los folletos. El día siguiente, una hora aproximadamente
antes de regresarnos, de pasar ya, hubo un funeral. atrevidos como somos verdad,
ya nos apegamos a los que estaban adoloridos por el fallecimiento,
ya que vieron nuestra buena disposición, nos invitaron que pasáramos y
que convivieramos un rato con ellos, lo cual lo hicimos y obviamente
repartimos la palabra de Dios entre estos entristecidos. Hermanos,
Este, de allí fuimos en camión a otra isla, un lugar que se
llama Surabaya. De Surabaya salimos para conocer
una persona, un contacto que me había llegado, ni me acuerdo
cómo. Este, y en este viaje, esta salida, conocimos a un joven,
ya estábamos ahora en el quinto día, si no me equivoco. Conocimos
a un joven que se llama Hadi. H-A-D-I. de dedo y Harry este
y Harry este este íbamos buscando el contacto nunca lo encontramos
pero en la providencia de Dios conocimos a Harry y estábamos
ahí durante el tiempo de de un ayuno este este santo entre los
del del islamismo que se llama el ramadán El Ramadán es un ayuno
diario durante 30 días. Ahora no es un ayuno como ayunó
Nuestro Señor, como ayunó Moisés, pero ellos, hermanos, no pueden
comer ningún alimento ni beber entre las horas de las 4 de la
mañana hasta las 6 de la tarde. Entonces, este Harry estaba siendo,
vuestro hermano estaba observando su, este, la fiesta y los deberes
del ayuno y entonces, este, pero él no quiso soltarnos, es decir,
se apegar, se nos apegó, es correcto decir, se nos apagó con nosotros
y... regresamos al lugar donde nos
hospedamos y él nos acompañó, ahí entramos a un restaurantcito
para tomar un alimento, él ahí estaba sentado y no pudo gustar
el alimento con nosotros, pero nosotros sí teníamos hambre,
entonces comimos nosotros, nos acostamos y Harry insistió que
se quedara con nosotros, entonces le di a él mi cama y yo me dormí
en el piso. Entonces, pues ya estoy acostumbrado
por haber estado en Oaxaca. Entonces, Josué en una cama,
Javi en el otro, yo en el piso, y allí dormimos, y como las 3 de la mañana, Ya que
todo el mundo allí es musulmán, tocaron la puerta, Hades se levantó
y le dieron, estaba incluido en el preso del cuarto, el desayuno
para todos los musulmanes. Entonces él tomó su alimento
temprano a las 3 y pues yo no me levanté a las 3, pero después de eso él se volvió a
dormir, nos levantamos como hicimos todas las mañanas, él hablaba
algo de inglés, y no dimos cuenta, íbamos aprendiendo el bahasa
indonesia pero nos convenia mas platicar y impactar la vida con
el entonces a partir de ese momento ya dejamos de aprender el idioma
y mayormente hablamos con el y tuvimos estudios todas las
mañanas y de dia saliamos a dar vueltas y evangelizar entonces En el transcurso del viaje, y
me estoy alargando mucho, me interesa, ya son buenos recuerdos
para mí. Por el mismo evangelizar fuimos
encarcelados tres días, dos noches. de hecho fuimos librados de la
mano de la autoridad estábamos Josué y yo primero cantábamos
con todas nuestras fuerzas todos los himnos aprendidos en inglés
y todos los aprendidos en español y él en portugués también verdad
y estábamos ahí en media noche todo el día gozándonos hermano
no había otro ya no había alimento no había quien nos atendiera
no había familia es decir ya dependíamos de Dios Entonces
se fastidiaron con nosotros y nos obligaron que nos siguiéramos.
Pero les dijimos, ya ustedes nos quitaron nuestra comunidad,
nuestra casa, nuestra vivienda. Ya nos encarcelaron. ¿Dónde vamos
a cantar? Tenemos que cantar a nuestro
Dios. Él exige que le cantemos alabanzas. Entonces aquí tenemos
que seguir. ¿Qué nos van a hacer? ¿Nos van
a meter en la cárcel? Ya estamos en la cárcel. Entonces, pues no les hicimos
caso. Y claro, todos los musulmanes
en nuestro alrededor viéndonos. Un ambiente muy pesado, desagradable. Un piso de madera seca con huecos
y con bichos y con zancudos y con toda clase de... Y un huequito
ahí en la esquina, ¿verdad?, para hacer las necesidades. Obviamente
un lugar desagradable. Pero el tercer día la autoridad
nos llevó a su oficina. El segundo día nos hicieron unas
preguntas y se veía muy triste que íbamos a estar ahí meses
y no tenía como yo comunicarme con mi esposa, mi familia, con
los hermanos que oraron. Entonces, claro, estábamos en
oración constante. y hermano yo estamos sobre nuestros
pases este este inclinado nuestros rostros hacia el cielo hermano
clamando a Dios en voz alta el día siguiente cuando las autoridades
llegaron este y nos soltaron pero no solamente nos soltaron
este Dios movió sus corazones y nos llevaron a la a la ciudad
capital a este para que ya nos tuviéramos más en su isla en
su rumbo pues nos hicieron un gran favor verdad Pues este,
todo ese tiempo Hadi estuvo en la cárcel con nosotros. Él no
estaba predicando, pero por el hecho de haberse apegado con
nosotros y andar con nosotros, lo tuvieron como culpable. Y él mismo le manifestó, aquí
estoy guardando el ayuno, aquí estoy el ayuno del ramadán, estoy
ya practicando el islamismo, yo nada más soy un acompañante. Pero él estaba observando, oyendo
todas las cosas, junto con todos los otros prisioneros. Llegamos
a la isla, estábamos emocionalmente muy fatigados por todo lo sucedido. El domingo llegó y siempre descansamos
el domingo. Tuvimos un culto o una enseñanza
más en la mañana y yo empecé a enseñar de la palabra de Dios.
Este, y yo empecé a ir mandamiento por mandamiento a través de los
días explicando su significado, lo que, lo que, lo que, como
se entienden. Y este, y por fin le llevé aquí
a esta porción que estamos viendo nosotros, Gálatas capítulo 3. Gálatas capítulo 3, hermanos.
Versículo número 10. porque yo quería que él se viera
ya bajo la maldición de Jehová que reconociera su culpabilidad
que él confesara con su boca siendo musulmán y siendo en la
carne un hombre justo como muchos de los musulmanes gente noble
la verdad no no no estamos hablando de extremismo pero estamos hablando
de la gente común y corriente gente muy noble Yo quería que
él confesara, admitiera su propia culpabilidad delante de Dios.
Y le mostré el versículo 10, porque todos los que dependen
de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito
está maldito todo aquel que no permaneciera en todas las cosas
escritas en el libro de la ley para hacerlas. Y le pregunté
a Harry, Tú siempre has guardado todos los mandamientos que apenas
estudiamos, los has guardado todo. Y Harry dice, oh hermano,
me da mucho, mucho, mucho, mucho pena, este, este, por cómo mis,
mis paisanos tratan a los que vienen a visitarnos y cómo se
aprovechan de ellos y, y, y cómo, este, este, me da mucha vergüenza
que mis propios paisanos así, este, se comporten con ustedes
y con otros. Obviamente, él sabía cosas que
nosotros no sabíamos, ¿verdad? Todavía. No, este, un momento, Harry.
Este, este, no escuchaste mi pregunta, ¿verdad? Harry, la
pregunta es si has guardado, si has cumplido todos los mandamientos,
este, escritos en la Palabra de Dios para hacerlas. Oh, hermano, y sincero, eh, sincero,
oh, hermano, de veras mi corazón está roto, quebrantado, hermano,
por los, las faltas y el incumplimiento de, de, de, de, de mi país y
de mis paisanos y mi pueblo, este, no, no, Harry, este, este,
tiempo, por favor, una, no, no, todavía no me entiendes, ¿verdad?
Este, la pregunta es si tú, personalmente tú, has guardado, has cumplido
todos los mandamientos, en todo tiempo de tu vida, sin fracasar,
sin fallar, en un solo punto. Y hermanos, el Espíritu Santo
es testigo. Ese hombre, de repente, se quebrantó
su corazón y puso su mano, su cabeza en sus manos así, y dice
hoy, soy culpable, soy culpable, quiere,
quiere, soy culpable, quiere. Ahí permaneció unos cinco minutos
sintiendo la lástima, el incumplimiento, la falla, fracaso de su propia
vida, su propia culpabilidad. Hermanos, la Biblia dice el que no permaneciera
en todas las cosas escritas en el libro de la ley. No dice para
conocerlas, sino para hacerlas. Y ese día, hermanos, seguimos
un buen tiempo más. Tres horas estuvimos con él aquella
mañana, predicando, terminando la oración, pues yo nunca le
invité a él que orara. le envité a Josué a orar y luego
yo oré y después de mi oración Harry luego empezó a orar y empezó
a confesar este, este, confesar que Jesucristo es Dios y que
Él, este, era más que un profeta, que era el Dios encarnado, le
había enseñado de Mateo 16, este, ¿quién dicen los hombres que
soy yo? Y unos decían Juan el Bautista, uno de los profetas,
más bienaventurado eres por haber visto que Jesús es el Cristo,
el, el, el Hijo de Dios, el Mesías, el, el, el, el, el Hijo de Dios
viviente. y él empezó a confesar con su
boca que Jesucristo es el Señor y empezó a confesar sus pecados
ahí junto con nosotros y nosotros no sabíamos qué hacer nada más
escuchamos, oramos y nos gozamos pero pensando ya terminando aquí
vamos a ir a buscar un alimento a ver qué va a pasar con él a
ver si de verdad ya Fuimos a tomar un alimento y
por primera vez, por primera vez Harry nos acompañó en un
alimento durante el día. Recibió el alimento, fuimos atendidos
por varios musulmanes, por varios que estaban guardando el Ramadán,
el ayuno del Ramadán. Y él comió con nosotros. Y comió todos los días de más.
Estuvimos ahí tres semanas. Comió con nosotros todos los
días. antes que nos quitaramos y nos despidieramos, nos rogó
que le dejáramos las porciones de la Palabra de Dios que nos
ocuparon, que él iba a encargarse de repartir lo faltante. Y tuve contacto, el día que me
quité de su chiquitongo hermano, el año 2001, el mismo día sin
saberlo Jari, me llamó por teléfono allí en Xochiquitón. Recibí su
llamada y ya que mi propia vida estaba en un momento de dificultad,
ya saliendo yendo rumbo al norte, no sabiendo si íbamos a regresar
o cómo iban a salir las cosas, pues desde aquel entonces no
tengo contacto con este hermano. Hermanos La ley es importante. La ley muestra la culpabilidad. La ley ya le carga al hombre
con el fardo de su propio pecado, pero la ley no agrega, no contribuye
absolutamente nada a la justificación del pecador. Hermanos, dice Galatías
2.16, sabiendo que el hombre no es justificado por las obras
de la ley, sino por la fe de Jesucristo. Nosotros también
hemos creído en Jesucristo para ser justificados por la fe de
Cristo y no por las obras de la ley. Por cuanto por las obras
de la ley nadie será justificado. Romanos, capítulo 3, hermanos.
Romanos, capítulo 3. No somos justificados por la
ley. Romanos, capítulo 3, versículo
número 20. Ya que por las obras de la ley
ningún ser humano será justificado delante de él, porque por medio
de la ley es el conocimiento del pecado. Versículo 28. Concluimos,
pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley. Entonces... El hombre por no haber guardado
obedecido intachablemente todos los mandamientos divinos está
bajo la maldición de la ley que es la muerte. La ley no puede
vivificar. La ley no puede justificar. La
ley no puede perdonar. La ley no puede absorber. La
ley no puede justificar. La ley señala la culpa y astigna
el castigo por haberla violado, pero jamás puede cancelar las
ofensas y hacerle a uno justo delante de Dios. ¿Qué más no
puede hacer la ley, hermanos? La ley no puede construir absolutamente
nada a la justificación del pecador. Número dos, la ley no puede dar
vida. La ley no puede dar vida. Romanos
7. Romanos 7, versículo 10. Romanos 7, versículo 10, Y hallé
que el mismo mandamiento que era para vida, a mí me resultó
para muerte, porque el pecado tomando ocasión por el mandamiento
me engañó, y por él me mató. Hermanos, la ley no puede vivificar,
no puede dar vida, no puede salvar. La vida es un don de Dios y no
la recompensa del hombre que busque guardar la ley. Es una
recompensa para el hombre que busque guardar la ley con un
corazón sincero. La ley finalmente no puede dar
vida eterna porque la ley mata. En lugar de vivificar, la ley
hace morir. La ley convence al pecador que
es digno de la muerte, quitándole toda esperanza de la vida eterna. Fue un ejemplo muy excelente
lo que la ley hizo en la vida de Jari. Y como Él quedó ahí
desesperado un tiempo, ¿qué haré, qué haré, qué haré? La ley mata toda esperanza. Que uno esté bien con Dios. Que uno vaya a vivir con Dios. Que uno viva en paz con Dios. En este sentido la ley es brutal,
es incompasiva. y sin facultad de remediar la
condición desesperada del pecador. La ley no puede dar vida. Número
tres, hermanos, la ley no puede romper el poder y el dominio
del pecado. La ley no puede romper el poder
y dominio del pecado. La ley no es libertadora. Vayamos por Romanos capítulo
ocho. Romanos capítulo ocho, versículo
tres. voy a comenzar versículo dos
hermano porque la ley del espíritu no la ley de dios es decir no
la ley divina la ley moral sino la ley del espíritu de vida en
cristo jesús me ha librado de la ley del pecado a la muerte
porque lo que era imposible para la ley por cuanto era débil por
la carne, Dios enviando a su Hijo en semejanza de carne pecado
y a causa de pecado, condenó el pecado en la carne, en la
de Cristo, para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros,
que no andamos conforme la carne, sino conforme a la ley. Ya que la ley no pudo librar
a Pablo del principio del pecado, y la muerte, él fue librado por
el Espíritu de Cristo, que enfunde la vida. La ley nunca pudo vencer
la naturaleza pecaminosa, ni producir en él la conformidad
a su norma alta de justicia. La ley no pudo facultarle a Pablo
que obedeciera, ni pusiera un fin decesivo al
poder de la desobediencia. La ley señalaba lo correcto,
pero la corrupción del corazón humano nunca le permitió llevar
a cabo lo recto delante de Dios. Hermanos, la ley es impotente
para amendar el problema humano del pecado. Sin embargo, Dios
condenó el pecado en la carne del Señor
Jesucristo en la cruz del caballo y destruyó su poder dominador
por la victoria de él. Los pecadores, ya perdonados
por la fe en su sacrificio redentor y sustitutivo en la cruz, ahora
han recibido de su Espíritu para facultarles a vivir en obediencia
a su ley divina. Pablo lo que aquí enseña es que
antes, bajo la ley, éramos impotentes y débiles. Pero ahora, por el
Santo Espíritu de Dios, somos facultados para agradar, glorificar
y hacer la voluntad de Dios. Entonces, hermano, las cadenas del pecado, el dominio,
los hábitos, las costumbres, la codicia, la avaricia, la esclavitud del sexo ilícito,
de la pornografía. Hermanos, la ley no puede romper
tales cosas. No puede romper el dominio del
pecado. Número 4, la ley no puede perfeccionar
nada. La ley no puede perfeccionar
nada. Hebreos capítulo 7, por favor. Hebreos capítulo 7, versículo
número 10. no no es correcto 7 7 19 y quiero tomar el paréntesis de
aquí del versículo 19 hermanos y enfatizar lo que dice pues
nada perfeccionó la ley La ley ha señalado muchas imperfecciones. La ley nos ha manifestado nuestros
incumplimientos. La ley ya señala nuestras faltas
y nuestros fracasos, pero la ley, como dice aquí, dice la
ley nada perfecciona. Cuántas, hablando de la ley antigua, todas
las leyes relacionadas con la adoración, las leyes ceremoniales,
las leyes acerca de los sacerdotes, las ofrendas, los sacrificios,
y todo lo, cuando la ley perfeccionó al pueblo de Israel. cuando hizo
la ley que el pueblo fuese ya aceptable en ella para presentarse
delante de Dios y tenemos que reconocer la ley no ha podido
perfeccionar nada por eso Cristo tenía que venir Cristo tenía
que dar su vida y hermano la Biblia enseña que Cristo una
vez para siempre ha perfeccionado los que están en él. Ahora, este, este busco aquí
hermanos, hebreos, hebreos este no sé pero no tengo el texto
este correctamente escrito aquí hermano pero la biblia dice que
este por el sacrificio de cristo hermanos hemos sido hechos perfectos
una vez para siempre hebreos hermanos capítulo 10 versículo
14 dice hermanos porque con una sola ofrenda que ofrenda es la
ofrenda de sí mismo Dice, con una sola ofrenda hizo perfectos
para siempre a los santificados entonces hermanos por la obra
de nuestro señor su cristo acuérdese lo que dice romanos que ya hemos
sido conocidos predestinados llamados justificados y ya glorificados
en el plan y propósito de dios entonces cristo nos perfeccionó
una vez para siempre por la ofrenda de sí Ahora, otra cosa que la
ley no puede hacer, la ley no faculta ni fortalece para obedecer. La ley no faculta ni fortalece
para obedecer. Hermanos, no hay nada de ganas
en la ley. La ley no nos empuja. La ley
no nos anima. La ley no nos estimula. La ley,
hermanos, no faculta ni fortalece para que obedezcamos. Romanos
capítulo ocho, Romanos, capítulo 8, versículo 7, por cuanto la
mente carnal es en amistad contra Dios, porque no se sujeta a la
ley de Dios, ni tampoco puede los que viven según la carne
no pueden agradar a Dios. Entonces, hermanos, la ley no
nos enfunde la fortaleza, no nos da el poder, no nos faculta,
hermanos, para obedecer. Aunque uno haya memorizado todos
los libros de la ley, desde Génesis hasta Deuteronomio, y aunque
uno haya sido instruido la ley por los mejores rabinos y maestros
eruditos, la ley no tiene ningún poder para conducirle a la obediencia
y el cumplimiento de ella. La ley es débil e incapaz para
facultarle al hombre. Entonces, hermanos, la ley no
salva, la ley no redime, la ley no perfecciona, la ley no justifica,
la ley no nos hace aceptables delante de
Dios. Hermanos, la ley es débil, es
imposible, dice el versículo 3, porque lo que era imposible
para la ley, ya que la ley no pudo actuar, ya que la ley no
pudo salvar, ya que la ley no pudo redimir, ya que la ley no
pudo justificar. Cristo fue enviado y el pecado,
hermano, fue puesto en Él y Él es el que cumplió la justicia
por medio de su muerte. Entonces, hermanos, antes, en
lugar de en lugar de entrar hermanos en lo que sigue porque la segunda
parte del mensaje es lo que la ley de dios la ley divina de
dios hace ya hemos visto lo que no hace ahora vamos a ver lo
que la ley de dios la ley divina de dios si hace entonces hermanos
yo creo que vamos a guardar esta enseñanza para aquí ocho días
pero es importante que tomemos en cuenta estos hermanos porque
no debemos confiar en la ley. Por eso debemos reconocer, hermanos,
la salvación no es por la ley. La justificación no es por la
ley. Estamos viendo que la ley, hermanos,
señala la falta, produce la culpa, asigna el castigo. Pero no puede
salvar, no puede librar de eso. Es impotente. Por lo tanto, Cristo
tuvo que venir. Gracias a Dios vino. Y en su
cuerpo sobremadero cumplió en su totalidad la ley a favor de
todos los que en él creen. porque Él ya murió en lugar de
los culpables, los violadores de la ley. Por eso es importante
que cada persona esté en Cristo, no esté en la carne, no esté
en la ley, no esté en las obras de la ley, sino que cada uno
esté en Cristo. Estando en Cristo ya uno es hecho
aceptable delante de Dios. Hermanos, Dios exige una justicia
perfecta. No la tenemos nosotros. Por lo
tanto, Cristo vino para cumplir la ley, y habiéndola cumplida
perfectamente bien en la tierra, entonces en la cruz le satisfació
la ley, muriendo por los pecados, todos los pecados de todos que
creyeron en Él, que creían en Él. y que iban a creer en Él. Gracias a Dios, hermanos, y veremos
aquí en unos días, si Dios permite, aquí en ocho días, lo que la
ley divina hace. Y hermano, vale la pena, esas
verdades son preciosas y muy necesitadas en estos días. Entonces,
estamos estableciendo, y esto va a quedar como la primera parte,
la necesidad absoluta de la manifestación de la ley divina. en la predicación
del Evangelio. Dice Spurgeon, yo no creo que
el Evangelio ha sido predicado hasta que la ley sea predicada. Es decir, hermano, la ley tiene
que acompañar el Evangelio, pero tenemos que usar la ley legítimamente,
porque la ley en sí no salva, no justifica, no redime. Amén.
La Necesidad Absoluta De La Manifestación De La Ley En La Predicación Del Evangelio
La ley divina es tan importante en la predicación del evangelio porque sin ella el pecador nunca verá su necesidad de la gracia y misericordia de Dios ni de su necesidad del perdón y de un Salvador. El predicador C.H. Spurgeon dijo: "Ellos nunca aceptarán la gracia hasta que ellos tiemblen antes de una Ley justa y santa." "La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma." Salmo 19:7
| Sermon ID | 1013122222413 |
| Duration | 1:11:54 |
| Date | |
| Category | Teaching |
| Bible Text | Galatians 3:19-24; Romans 7:7-14 |
| Language | Spanish |
© Copyright
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